Asociación Sancho de Beurko Elkartea
Grupo de recreación histórica Sancho de Beurko
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Emblemas

Estos son algunos de los emblemas que lucían las diferentes unidades del Ejército Vasco durante la Guerra Civil. Varios de ellos han sido replicados gracias al esfuerzo investigador de la asociación, por ello se trata de obras únicas en la actualidad.

Hebilla del Ejécito de Euzkadi
Hebilla del Ejécito de Euzkadi
Esta hebilla, que constituye uno de los objetos más apreciados por los coleccionistas, fue fabricada en latón por las Industrias Movilizadas del Gobierno de Euzkadi para equipar a los milicianos y gudaris vascos. Por un lado se hacía la hebilla y por otro, por estampación, el escudo “Laurak-bat” del Gobierno Vasco de 1936-1937; debido a ello es muy común que ambas piezas se soltasen tras permanecer 70 años enterradas en los campos de batalla, de modo que son muy escasas las que aparecen en buen estado. La hebilla de la imagen es propiedad de la Asociación Sancho de Beurko y puede verse en la exposición itinerante “Lubakietan/en las trincheras. (© Asociación Sancho de Beurko Elkartea).
Cuerpo Disciplinario de Euzkadi
Cuerpo Disciplinario de Euzkadi
Distintivo del Cuerpo Disciplinario de Euzkadi, en latón, con el escudo del Gobierno Vasco de 1936. Este emblema, que llevaban tanto oficiales como suboficiales del Cuerpo, es uno de los rasgos distintivos de la unidad que mandaba el comandante Amós Ruiz Girón. Creado en noviembre de 1936 con cuartel en Portugalete, el Cuerpo Disciplinario estaba adscrito al Ejército Regular, a pesar de que tenía una fuerte impronta anarquista, y allí recalaron presos derechistas, milicianos arrestados, prisioneros de guerra y delincuentes comunes. Se trata del único batallón de castigo que entró en combate en defensa de la República, batiéndose en Gorbea, Barazar, Saibigain, Santamarinazar, Berriz, Durango y Sollube. Sus últimos componentes llegaron hasta Asturias al final del Frente Norte en octubre de 1937. (© Asociación Sancho de Beurko Elkartea).
Escudo del batallón MAI Irrintzi
Escudo del batallón MAI Irrintzi
Escudo del batallón MAI Irrintzi. El Irrintzi, cuyas siglas corresponden a Máquinas de Acompañamiento de Infantería, era una unidad de apoyo equipada con lanzaminas, antitanques y morteros que operaba por todos los frentes en compañías o secciones. El Irrintzi empezó como compañía, al mando de Gabino Artolozaga, y luego se convirtió en un batallón que llegó a tener 8 compañías. Prácticamente desaparecido como fuerza de combate tras la pérdida de Bilbao, poco más de un centenar de gudaris de esta unidad al mando de Luis Azkue llegaron hasta Santoña, donde se rindieron a los italianos con otros batallones vascos. Este original emblema con los colores de la ikurriña, en rojo, verde y blanco, llevaba en su parte superior una bombeta de artillería y se llevaba cosido en la manga izquierda de abrigos y chaquetones. (© Asociación Sancho de Beurko Elkartea).
Escudo del Euzko Gudarostea
Escudo del Euzko Gudarostea
Escudo del Euzko Gudarostea, o Milicias Vascas, que se entregaba a todos los gudaris del PNV al alistarse; se trata de una versión del Zazpiak Bat, también conocido como "Zapi", que se cosía normalmente en la boina, aunque también se ve en tabardos, abrigos y cazadoras canadienses. (© Asociación Sancho de Beurko Elkartea).
   
Escudo del batallón Azaña de Vizcaya
Escudo del batallón Azaña de Vizcaya
Perteneciente a la organización política Izquierda Republicana, de escasa implantación en el país, salvo en las grandes ciudades como Bilbao y Donostia-San Sebastián, lo que no fue óbice para que sus militantes se mostrasen muy activos desde el primer momento de la sublevación militar, donde pronto formaron dos compañías, una en Guipúzcoa y otra en Vizcaya, ambas pertenecientes a la organización de "Milicias Azaña", lo que acabó confluyendo en dos batallones con el mismo nombre, los cuales, para ser diferenciados, tuvieron que denominarse por su lugar de origen, así nacieron los batallones Azaña de Vizcaya y Guipúzcoa. La falta de milicianos suficientes para cubrir la nómina de ambos batallones hizo que se tuviera que recurrir a voluntarios de otras organizaciones políticas y sindicales, como la CNT, la UGT y el Partido Comunista. El escudo de la imagen es el del batallón Azaña de Vizcaya, destacando sobre el fondo amarillo el anagrama circular de Izquierda Republicana, cuyas siglas, ribeteadas en oro, aparecen por debajo de la corona mural en oro sobre fondo morado. Se trata, quizás, del emblema de mayor tamaño de los que llevaron las milicias vascas, de cerca de 9 cm. de alto, que iba cosido en la manga izquierda de buzos, cazadoras y chaquetones. Los milicianos de este batallón se batieron desde el primer momento de la guerra, siendo especialmente duros los combates librados durante la batalla de Villarreal. (© Asociación Sancho de Beurko Elkartea).
Placa Laureada de Madrid
Placa Laureada de Madrid
Instituida por decreto del 5 de marzo de 1937, era otorgada por las Cortes o por el consejo de ministros previa proposición del ministro de la guerra. Vino a sustituir a la Cruz Laureada de San Fernando y premiaba aquellos "hechos ejecutados que revistiesen un caracter extraordinariamente heróico". Se trataba de la más alta condecoración concedida por el gobierno de la II República. En ese mismo decreto se instituían otras recompensas, como la Medalla de Sufrimientos por la Patria y la Medalla de la Libertad. La Medalla de la Libertad se concedía a aquellos combatientes que se distinguiesen muy notablemente más allá del cumplimiento del deber. Se podía conceder con caracter extraordinario en el propio campo de batalla por el general en jefe al mando del Ejército.
El gobierno de Euzkadi no quiso instituir ninguna medalla ni recompensa, a pesar de que fueron centenares los combatientes vascos que se hicieron acreedores a ser condecorados por su extraordinario valor en combate, y eso a nivel individual, porque prácticamente no hubo batallón que no se las mereciese a título colectivo durante la campaña de Vizcaya, sin olvidar las de Santander y Asturias. El general Mariano Gamir propuso al batallón Gordexola para la concesión a título colectivo de la Laureada de Madrid por su defensa de las posiciones de la ermita de San Roque (Artxanda) en junio de 1937. Por su parte, el día 8 de septiembre, durante los combates por el Mazuco, fueron condecorados con la Medalla de la Libertad los jefes de los batallones vascos Larrañaga e Isaac Puente, mayores Ignacio Esnaola y Antonio de Teresa, siendo propuesto para su ascenso inmediato a teniente coronel por méritos de guerra el comandante Juan Ibarrola Orueta. Pero ahí no terminó todo, el batallón Guipúzcoa fue condecorado a título colectivo con la Medalla de la Libertad. (© Asociación Sancho de Beurko Elkartea).

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