Fusil Kropatschek modelo 1878
Diseñado por Alfred Ritter Von Kropatschek, un general austriaco que diseñó muchas armas para Steyr-Mannlicher, estaba destinado a ser más popular en Francia que en el imperio Austrohúngaro, ya que, tras vender la patente de su fusil a Francia, el modelo 1878 fue fabricado para la marina de aquel país tanto en la propia Steyr –donde se encargaron cerca de 25.000 ejemplares–, como en diversos arsenales franceses, por ejemplo el de Saint Etienne. Recamarado para el cartucho 11 mm Gras, este fusil reemplazó al obsoleto Chassepot, tratándose de un arma de repetición con un depósito tubular basado en el Veterli suizo con capacidad para 8 cartuchos. Gracias a una palanquita que bloquea la leva que sube los cartuchos desde el depósito, el tirador puede elegir entre disparar este arma tiro a tiro o en repetición. Este fusil sirvió de base para los modelos d´infanterie 1884 y 1885, fabricados íntegramente en arsenales franceses. Pronto sería sustituido por el Lebel 1886, el primer fusil del mundo en usar un cartucho de pólvora sintética, pero, a pesar de ello, el Kropastchek siguió usándose en ultramar, permaneciendo aún durante muchos años en las guarniciones de Indochina. Se trataba de un arma robusta y fiable, aunque excesivamente voluminosa y muy larga. Además de en Austria-Hungría y Francia, estos fusiles fueron usados también en Portugal, Chile e India.
El 1 de noviembre de 1937 llegaron al puerto de Bilbao 1737 fusiles Kropatschek de calibre 11 mm Gras, de los cuales una parte fueron repartidos al Cuerpo de Ejército de Asturias, siendo usados en combate tanto por asturianos como por vascos. El fusil de la imagen está fabricado por Steyr en Austria para el Ejército francés |